Mantener
Operaciones de controles gestionados
Operar controles recurrentes sin confundir implementación con validación independiente.
En su situación
Lo que el encuadre deberá tener en cuenta.
Capacidad operada
Mantener vivos los controles según una cadencia y responsabilidades definidas.
El mandato distingue los controles operados, coordinados o verificados, y conserva para cada ejecución la población, el resultado, la excepción y la decisión asociada.
Objeto de trabajo
Cada control tiene una frecuencia, un responsable y un registro.
Desarrollo concreto
Instaurar una capacidad que siga siendo operativa a lo largo del tiempo.
Calendario de ejecución de los controles, generación de las trazas, tratamiento de las excepciones y revisión periódica de los resultados.
El cliente aporta las autoridades, poblaciones y accesos necesarios, decide las excepciones y conserva las responsabilidades no delegadas.
Inventarios, procedimientos, frecuencias esperadas, poblaciones, herramientas, excepciones abiertas y compromisos de cliente asociados.
Cada control sigue su propia frecuencia; el mandato precisa cuáles se operan, coordinan o verifican por separado.
Ritmo de explotación
Asignar frecuencia, ejecución, revisión y trazabilidad a cada control.
Estado mantenido
Los rastros producidos por el ritmo operativo.
El calendario asocia cada control con su población, su frecuencia, su operador y su autoridad de revisión.
Cada ejecución conserva las entradas utilizadas, el resultado obtenido, las anomalías encontradas y la decisión adoptada.
Las excepciones indican su fundamento, su duración, los compromisos afectados y la persona autorizada a aceptarlas.
Una prueba sustituida permanece vinculada a su historial para saber qué sustentaba la posición en cada vencimiento.
Encuadre de la intervención
Elegir los controles a operar, coordinar o revisar.
El inventario de los controles, sus poblaciones y sus frecuencias permite separar lo que se operará, coordinará o revisará dentro del mandato.

